lunes, 7 de marzo de 2011

¡Maldito karma!


Este libro es muy divertido, me gustaria haberlo escrito yo. Trata de una periodista de éxito que muere en un accidente. Comienza a flotar hacia la luz, y de repente, se le aparece Buda y le dice que no era muy buena persona, asi que no la puede dejar pasar y la envia de vuelta a la tierra... convertida en hormiga. A partir de ese momento tendrá que esforzarse en ser buena persona (bueno, buena hormiga) para acumular un buen karma, renacer como ser humano y recuperar a su familia.

Por fin un soldado dice la verdad



Ya iba siendo hora. Por fin un soldado reconoce que la guerra no tiene nada de noble ni honorable. Solo son gente sencilla y trabajadora matandose entre ellos porque los ricos y poderosos de ambos bandos les han convencido de que son enemigos y deben odiarse. La guerra la deciden desde arriba, pero la ejecutan desde abajo. Ni bush ni obama pueden bombardear a unos niños musulmanes, no saben hacerlo, no saben volar ni pilotar un tanque. ¿Vas a matar a cientos o miles de personas que no conoces de nada y que nada te han hecho, solo por cumplir ordenes? Soldados del mundo, ¡desertad!

La frase del día:
Imaginate que mañana hay una guerra, y nadie va. Anónimo.

Todos estamos enfermos



¿Te pone nerviosa hablar en público? No eres tímida, tienes ansiedad social. ¿Discutes con tus jefes, dudas que los políticos y otras figuras de autoridad tengan siempre la razón? No eres rebelde, tienes síndrome de oposición desafiante. ¿Te cuesta estar sentado, quieto y callado durante largas horas? No eres inquieto, tienes trastorno de hiperactividad. ¿Te han despedido, ha muerto un ser querido, has terminado una relación, y solo te petece llorar? No estás triste, tienes una depresión.
A partir de ahora ya no tenemos carácter, personalidad ni estados de ánimo. Tenemos síndromes y enfermedades mentales. Los psiquiatras así lo han decidido. ¿Y quien soy yo para discutir con ellos? Por supuesto todos tus males tienen remedio: medicarte de por vida.

La frase del día:
"No es saludable estar bien adaptado a una sociedad Profundamente enferma". Jiddu Krishnamurti.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Graviola, nueva planta contra el cancer



He encontrado la información muy interesante, y para acá que la traigo. No me gusta recomendar cosas que no he probado personalmente, pero no voy a esperar a que me salga un cáncer ¿no?
La graviola o guanábana es una planta de sudamerica, de la familia de las chirimoyas, que ha demostrado ser 10.000 veces más anticancerígena que la quimioterapia, aunque sin ningún efecto secundario. Como una sustancia natural no se puede patentar y hacer millonario a su descubridor, simplemente la barrieron bajo la alfombra. Pero algunos estudios independientes han probado su eficacia.
Se toman las hojas en infusión tres veces al día. Es probable que no encuentres la planta en la herboristería y tengas que cultivarla tu mismo. Josep Pàmies dice que crece bien en nuestro clima mediterráneo. También se puede comprar por internet, pero hay que tener cuidado y buscar una pagina que nos parezca fiable.
Comparte la información. Con tantos venenos en el ambiente cualquiera podemos necesitarla algún día.

La anécdota de hoy:
Hace un rato escuché a mi perra lloriqueando en la habitación. Voy a ver que pasa y resulta que un gato se había tumbado en la puerta y no la dejaba salir. Cada vez que intentaba pasar le levantaba la pata, y la muy bobona reculaba. Jaja, que me meooo. Ella es una podenca de 16 kg, y el gato apenas pesa 4'5 kg, pero le tiene miedo. He tenido que llevarme al gato para "rescatarla" y que pudiera pasar la puerta. Si es que no se puede ser bueno, como decía mi padre.

Si, soy una pirata




Y orgullosa de serlo.

Para que se me entienda mejor hay que aclarar primero que es un pirata. Repasemos la historia: hace algunos siglos los muy grandes y muy gloriosos imperios español y británico (y algunos más, pero sobretodo estos) empezaron a enriquecerse masacrando a los nativos americanos, robando sus tierras, su oro y todo lo suyo, y secuestrando africanos para que trabajasen como esclavos y les hicieran aún más ricos. Todo esto era completamente legal. Si un joven campesino muerto de hambre decidía entrar en la marina buscando una vida mejor, le trataban como un esclavo, trabajaba jornadas interminables, cobraba una miseria, dormían en una hamaca, hacinados todos juntos, comían poco y mal, y al menor descuido eran castigados con el látigo. Todo esto también era legal, a mayor gloria del imperio.

Como es natural, algunos marineros se rebelaron, robaron barcos, mataron a sus patrones explotadores y se dedicaron a hacer la guerra por su cuenta. Las condiciones eran completamente diferentes: el capitán se elegía por consenso, el botín se repartía a partes iguales, los esclavos podían unirse a la tripulación en igualdad de condiciones que los blancos, e incluso hubo mujeres piratas. En un barco del ejercito jamás habrían permitido a un negro o a una mujer, mucho menos como capitán. Ojo, que no digo que los piratas fueran angelitos; robaban, mataban y mutilaban. Eran tiempos salvajes donde la vida no tenia apenas valor, pero las salvajadas "legales" eran muy superiores a las de los propios piratas. Según las leyes de la piratería, si te rendías se llevaban el botín sin hacerte ningún daño, que es mucho más de lo que puede decirse de los otros. Los ingleses llegaron a legalizar la piratería y perdonar sus crímenes, siempre que se comprometieran a atacar solo barcos españoles, a eso lo llamaban "patente de corso". Y presumían de moralidad.

Hace poco salieron en las noticias los piratas somalíes. Nuevamente, los medios de desinformación nos los presentaban como salvajes criminales, sin contar toda la historia que hay detrás. Como que los europeos hemos usado su tierra y sus mares como vertedero de basuras durante decadas, matando toda vida allí. Hemos agotado nuestros mares con la pesca y tenemos que ir cada vez más lejos. Las pequeñas barcas de los pescadores locales no pueden competir con la flota pesquera extranjera, que se lleva por la cara sus recursos, y no da ni trabajo ni compensación ninguna a los habitantes locales. Así que, cuando se cansan de esperar tranquilamente mientras se mueren de hambre y cojen las armas, se les acusa de secuestradores, asesinos y todo lo demás. Pero ese conflicto no lo empezaron ellos.


Asi que los piratas siempre han sido unos antisistema, por asi decirlo. Y ahora llaman piratas... ¡a los que buscan cultura! A los que leen, a los que escuchan música, a los que ven películas... sin dejarse el sueldo en ello. Porque no nos engañemos, si la gente recurre a la piratería es por la inmensa caradura de las industrias de la cultura. La magia del cine no se sustituye con una película descargada donde se oye el sonido enlatado y ves la gente levantandose para ir al baño, pero desde que tengo hipoteca no puedo permitirme pagar el precio de taquilla. Conozco gente aficionada a los videojuegos que, ahora que valen 10 euros en un centro comercial, se compra los juegos originales. Hace unos años, cuando un juego valía 60 euros, los tenia todos piratas. Las series, yo prefiero verlas tranquilamente en la tele mientras ceno, pero acabo viéndolas online porque: las emiten tardísimo, se creen que no trabajamos; los anuncios duran más que el propio episodio, suelen cortar las conversaciones a la mitad, y las cambian tanto de horario o de cadena que es imposible seguirles la pista. Cuantas veces una serie ha desaparecido sin dejar rastro, y dos años después me la he encontrado en una cadena diferente, haciendo zapping en una noche de insomio, a las dos de la madrugada. Si no tienen ningún respeto por sus espectadores, ¿que esperan?

Los inquisidores del derecho de autor no tiene freno. No les basta que tenga que pagarles por comprar un CD para guardar las fotos de las vacaciones, no les basta con pasarse por el forro la presunción de inocencia y poner la multa antes del delito, no les basta con cobrar dos veces el mismo servicio (la radio paga por emitir una canción, pero el dueño del bar o la peluquería tiene que pagar por escucharla), si no que siguen buscando nuevas formas de recaudación. Ya se está hablando del derecho de autor de las recetas de cocina; si se llegase a hacer realidad, cada vez que bajes al bar a comerte una paella te cobraran un euro más para alguna asociación de cocineros famosos, de los que salen en la tele, que se repartirán el bote mientras el cocinero del bar se tendrá que conformar con el sueldo de toda la vida.

Pero lo que de verdad me toca la moral es cuando algún lumbreras dice que las bibliotecas vulneran los derechos de autor, que habría que cobrar por cada libro que sale. Me sienta como una patada en los ovarios. Durante toda mi vida los libros han sido mi tabla salvavidas. Durante toda mi solitaria y triste infancia de niña maltratada, los libros eran mi refugio, mi consuelo, mi esperanza en un futuro mejor, en que otra vida es posible, que había todo un mundo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Encerrada en mi cuarto devoré todos los libros de la biblioteca de mi barrio, desde platón hasta tolkien, desde shakespeare hasta stephen king, conocí los dinosaurios del mundo perdido, crucé selvas y mares, viajé por todas las galaxias, adelante y atrás en el tiempo. Hice montones de amigos, los perdí e hice otros nuevos. Sin esa visión del mundo no habría tenido fuerzas para sobrevivir.

Y ahora me entristece ver a las editoriales cometiendo los mismos errores de las discográficas. Intentando poner puertas al campo para frenar las descargas ilegales de libros, cuando lo que deberían hacer es facilitar las descargas legales. Hoy he visto "Memorias de África" por diez euros en ebook; casi me da la risa. ¡Si hace 15 años me lo compré en papel por mil pesetas! Si no tiene derechos de autor, que en esa época no existían. Si se ahorran el gasto de papel, de la imprenta, del almacén, del transporte, la comisión de la librería, y el sueldo de todo el personal que colabora en el proceso. ¿A donde va a parar ese dinero? Al bolsillo de muy pocos. No por nada Editorial Planeta es la principal accionista del Grupo Antena 3. Y eso que dicen que en este país no se lee.

Dicen las editoriales que el libro electrónico tiene que tener el mismo precio que el de papel, porque lo que cuesta es traducirlo, maquetarlos, el diseño de portada, etc. Que los gastos de almacén y distribución son mínimos. Eso es una confesión de que llevan décadas tomándonos el pelo. Además, es absurdo. El autor, que ha tardado meses en escribir el libro, se lleva un euro de cada venta, la traducción y maquetación probablemente la hagan jóvenes casi-mileuristas (hace tiempo tuve una amiga traductora que cobraba 500 pesetas la hora), y luego sacan el libro a 20 euros y pretenden que es un precio justo. Y pretenden que el libro electrónico cueste lo mismo.

Dice Stephen King que la relación de un autor con la editorial es como la de un siervo con el amo del castillo. Por su primer éxito, Carrie, cobró 40.000 dólares. El libro generó varios millones.


Voy a seguir pirateando todo lo que pueda, por mucho que me insulten los cantantes que se largan a Miami para no pagar los impuestos que les tocan. Por mucho que les moleste a las ministras elegidas a dedo que ganan en un mes lo que yo en un año. Porque la cultura no es un privilegio, es un derecho. Leo alrededor de un libro por semana, es imposible que compre todo lo que me leo. Y sin embargo, tengo más de trescientos cincuenta libros en casa, a pesar de que de vez en cuando hago limpieza y me deshago de varias docenas para hacer sitio a los siguientes. Cuando un libro te gusta de verdad acabas por comprarlo, aunque lo hayas sacado cuatro veces de la biblioteca.

El libro electrónico no hará desaparecer al papel, ni la televisión hizo desaparecer el cine, ni el cine hizo desaparecer el teatro, ni la radio ha hecho desaparecer los conciertos. Hoy se escribe más, se actúa más, y se toca más que en ningún otro momento de la historia humana. La cultura es como la mala hierba, cae una semilla y en poco tiempo tienes el jardín lleno. Cuanta más cultura le llegue al pueblo, más autores habrán. Lo que si puede que acaben desapareciendo son los intermediarios. Pronto será habitual entrar en la web de tu autor favorito y descargarte los libros directamente, a un precio justo. Hasta entonces, ¡viva la pirateria!


Las frases del día:

"Se puede detener el avance de un ejercito, pero nada puede detener el avance de una idea cuando su hora a llegado". Voltaire.

"Y si caigo, ¿que es la vida?, por perdida ya la dí, cuando el yugo del esclavo, como un bravo sacudí". Espronceda.