sábado, 12 de septiembre de 2026

Depresión post parto



Ninguna enfermedad femenina se toma en serio,,, y cuando por fin se ha empezado a hablar un poco de la depresión post parto, los hombres quieren apropiarse de ella. Los diarios se han llenado de artículos sobre la depresión post parto masculina (una estupidez tan absurda como esas parejas que dicen "estamos embarazados", como si él también fuese a pasar meses con nauseas, vómitos, hemorroides y todo lo demás), que básicamente consiste en "mi mujer está todo el día cuidando de el bebé y ya no me hace caso, no tiene tiempo para cuidar de mi y no tiene ganas de acostarse conmigo". Ni me hagas hablar de las mujeres que vuelven a urgencias una semana después del parto porque su marido "no podía esperar", la presionó para tener sexo antes de las seis semanas de cuarentena, y se le abrieron los puntos. 

Hay muchos tipos de depresión. Los hombres se pueden deprimir. No pueden tener depresión postparto porque no han parido. No han pasado por un desajuste hormonal brutal, una anemia por perdida de sangre, TEPT por violencia obstétrica, mutilación genital (la famosa episiotomía) o cesárea, y la lactancia que tampoco es coser y cantar precisamente. Un hombre no pasa por nada de eso, ergo que no llame a su depresión post parto, no lo es.

Mientras tanto, la verdadera depresión post parto, la que solo puede sufrir la madre porque es la que pare, no recibe atención médica, o es muy deficiente. Y cuando ocurre una desgracia... En vez de lamentarlo, corren a señalar con el dedo: "¿Lo ves? Las mujeres también matan a sus hijos". Como si una mujer con una enfermedad mental grave (diagnosticada y medicada meses antes, no inventada después por un abogado defensor) fuera lo mismo que un tipo que le dice a su mujer que matará a los niños para hacerla sufrir, y luego lo hace.

Los hombres cometen el 90% de los asesinatos y el 96% de las violaciones, pero cada vez que alguien sugiere que tenemos un problema de violencia machista, se ponen todos de uñas como gato panza arriba "no todos los hombres, no generalices". Una mujer con una grave enfermedad mental "supuestamente" asesina a sus hijos... y las redes sociales se llenan de hombres furiosos gritando que todas las mujeres son asesinas de bebes, que nunca dejes a tu hijo solo con una mujer, que si una mujer tiene depresión post parto debería perder la custodia (lo que solo serviría para que las mujeres deprimidas no busquen ayuda profesional), sugiriendo que dejarían antes a su bebe con un oso que con una mujer, y haciendo memes con IA.

Lo que no se le ocurre a ninguno es MOVER EL PUTO CULO DEL SOFÁ Y ENCARGARSE DE LA CASA. Tu mujer acaba de fabricar un ser humano completo, ha donado calcio de sus huesos para fabricar su esqueleto, ha desarrollado anemia porque su hierro a ido a la sangre de la criatura, hasta el omega 3 de su cerebro a ido al bebé, y luego ha pasado por un parto donde cada contracción duele como romperse veinte huesos al mismo tiempo. Y ahora está cuidando del bebé, dando el pecho, con dolor (o el biberón, que es peor porque lo tienes que preparar, de la teta la leche sale sola), sin dormir... Deja de criticar a las mujeres con depresión post parto y ocúpate de limpiar y cocinar para que ella pueda dormir más de dos horas seguidas, cojones.

A esos hombres no les preocupa la seguridad de los niños, solo quieren una excusa para vomitar odio contra las mujeres. Mira como no dicen nada sobre los archivos de Epstein, o sobre Trump, que sale más de 30.000 veces...

Yo ceo que Lindsay no lo hizo. Examinemos las pruebas: ella es bipolar y tuvo tres hijos muy seguidos. Sus hijos tenían 5 años, 3 años y ocho meses. Eso ya es un desgaste brutal para el cuerpo. Los cuidaba sola a los tres. Su marido la dejaba sola los fines de semana para ir a jugar al golf con los amigos. Esa mujer no había dormido una noche entera en años. Tuvo depresión, pidió ayuda, le recetaron medicación, la tomó, no la ayudó, buscó otro médico, y otro... Su marido despidió a la niñera. Lo que cualquier buen padre haría, ¿no?

La noche en cuestión él salió de casa 15 minutos. En esos 15 minutos, supuestamente, Lindsay bajó a sus tres hijos al sótano de la casa y los ahorcó, uno por uno, luego se tomó una sobredosis de pastillas, se cortó las venas en las muñecas y el cuello, y luego saltó por la ventana, quedando en silla de ruedas. Su marido vuelve a casa del supermercado y ¿Qué hace? ¿descolgar a sus hijos y tratar de reanimarlos, tomarles el pulso, hacerles el RCP? No, llama a emergencias y dice que "Ella ha matado a los malditos críos". Y todos le creen. A pesar de que no hay huellas de Lindsay en las cuerdas, ni en el cuchillo con el que supuestamente se cortó el cuello, ni ninguna otra prueba forense. ¿Por qué una enfermera intentó suicidarse tres veces seguidas, y fracasó? 

Es mucho más probable que su marido la drogase, matase a los niños, como ella aún respiraba le cortó las venas, se fue al supermercado (lo justo para que lo vieran y tener una coartada), y al volver ella seguía viva, así que la tiró por la ventana. Esa es una posibilidad que no se ha investigado. El juicio solo ha consistido en ver si la enviaban a la cárcel o al manicomio, no en ver si es culpable o no... porque todos creyeron al marido. Un marido que se ha forrado de pasta con los seguros de vida de los niños, la venta de la casa, y que, poco tiempo después, se ha vuelto a casar.  La vida de ella está destrozada, la de él, mejor que nunca.

Que Patrick no haya sido investigado no demuestra nada: el dijo que no lo hizo y lo creyeron. Hace un rato hemos leído la noticia de un hombre que violó a su mujer hasta que murió desangrada, junto a su vecino, y cuando dijo que a ella le gustaba el sexo duro, la policía le creyó. Solo está preso porque lo grabo con el móvil.

https://7dias.com.do/2026/09/10/caso-pelicot-2-0-investigacion-en-austria-por-muerte-relacionada-a-abuso-sexual/

"Ningún estado es tan similar a la locura, por un lado, y a lo divino, por el otro, como el estar embarazada. La madre se duplica, luego se divide por la mitad y nunca más estará completa". Erica Jong.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Yesteryear


 

Natalie es la madre y esposa perfecta. Tiene 32 años, cinco hijos y embarazada del sexto. Vive en una granja que lleva con su marido, cocina su propio pan de masa madre y educa en casa a los niños. También es influencer: tiene cinco millones de seguidores en Instagram a los que les cuenta cada día lo maravilloso que es ser esposa y madre, cuidar de tu familia y pasar tiempo con tus hijos.

También tiene un montón de dinero porque si marido es hijo de un senador. Tiene una productora, un técnico de video, un técnico de sonido, dos niñeras y tres jornaleros. Los jornaleros se ocupan de la granja mientras su marido se pasea en tractor ante las cámaras. Las niñeras cuidan a sus hijos y les dan clases (una es profesora) mientras ella se maquilla y se graba en la cocina amasando el pan ("el delantal, de algodón orgánico y botones reciclados, está a la venta en nuestra tienda online por 140 dólares"). Las cámaras la siguen y la graban cuando va al gallinero con sus hijas a buscar huevos. "¡Buenos días, señoritas!", les dice a las gallinas. Pero no se ha grabado bien, así que tiene que salir, volver a entrar y repetir la toma.

Natalie se dedica a repetir que las mujeres no necesitan una carrera profesional, que la felicidad consiste en ser esposa y madre... pero ella si tiene una carrera. Su carrera consiste en fingir que no tiene ninguna. Y gana 80.000 dólares al mes por ello. 

Me recuerda a cuando se hizo famosa Rorro. Supuestamente tenía un canal de cocina, pero en vez de un delantal se viste elegante y sexy, con mucho escote que enseñe las tetas, y al mismo tiempo habla con voz aniñada, lleva unas gafas enormes y parece una niña vestida con la ropa de su madre (nada de vibras pedófilas por aquí, circulen). Y el secreto de su éxito es que no decía "hoy voy a hacer croquetas", si no "mi novio Pablo me ha pedido croquetas". El producto que vendía era la fantasía de que era la esclava de su pareja. Tenía millones de seguidores, casi todos hombres. El vídeo en el que conocí a Rorro es maravilloso desde el punto de vista de la hipocresía. Empieza con su voz de niña de cinco años "Mi novio Pablo me ha pedido que está noche prepare hamburguesas, porque ha invitado a sus amigos a ver el fútbol". Yo le diría "son tus amigos y tú los has invitado, haz tú la cena, yo me voy al cine". La mayoría de mujeres que conozco (por no decir todas) saldrían corriendo al supermercado y volverían con hamburguesas, panecillos, ketchup, etc, pondrían las hamburguesas en la plancha, etc. Rorro procede a: amasar el pan desde cero, dejarlo reposar para que leve, coge carne y la pica en la picadora, le añade las especias y prepara una masa, sale al huerto a buscar tomates, prepara el ketchup, pone el pan en el horno, prepara las hamburguesas y las pone en la plancha, saca el pan del horno, pone ketchup y las hamburguesas, lo pone todo en una bandeja, y la vemos entrando en el comedor a servir a su novio y los amigos, que están en el sofá viendo el fútbol y ni la miran, no le dan las gracias por dedicar seis horas a preparar la cena. Mientras, en los comentarios, todos los hombres babeando "es la mejor novia del mundo, yo quiero una como esa", sin darse cuenta de que es todo mentira, porque si ella lleva la bandeja y su novio está en el sofá, ¿Quién la sigue con la cámara?

Ni Natalie ni Rorro son esposas o novias, son actrices. Es pornografía doméstica para hombres que quieren imaginar que alguien se ocupará de todas sus necesidades sin que ellos tengan que participar en nada.

"Cuando era niña me hablaban de las mujeres pioneras, a veces eran secuestradas por los salvajes. Pero nadie me dijo que esas mujeres ya eran prisioneras". Natalie.

Tradwifes


Hace poco estuve leyendo sobre el mayor pirata de la historia: Shi Yang. Una mujer. Se casó con un pirata, a la muerte de su marido heredó su barco, demostró a su tripulación que estaba a la altura del cargo, y acabó al mando de mil barcos y unos 60.000 hombres. Nunca la atraparon, negoció su rendición y le permitieron conservar su botín. Pero lo más interesante de la historia es, que cuando llegó al cargo, lanzó una orden a toda su tripulación: ninguna mujer echa prisionera sería forzada, bajo pena de muerte. La idea de que un pirata no pudiera violar a las mujeres que tomaba prisioneras era tan absurda, que tuvo que ahorcar a unos cuantos para que comprendieran que hablaba en serio. La moraleja de esta historia es que, aunque a ti no te importe la política, te conviene que haya mujeres en puestos de poder. Pueden cambiar tu vida de formas que nunca habrías imaginado. De formas que un hombre nunca haría.

Hay mucha gente hablando de estas taradas mentales que quieren que las mujeres renunciemos a nuestro derecho al voto y abracemos la sumisión al marido. Lo más estúpido que he leído es que no deberíamos preocuparnos porque "no se puede volver al pasado". Ja, díselo a las mujeres de Afganistán, que en los años 70 iban a la universidad en minifalda y ahora tienen prohibido mirar por la ventana o hablar en voz alta, porque hasta su voz es una tentación lujuriosa para los pervertidos que las rodean. O a las 400 mujeres que han ido a juicio por abortar en EEUU desde que se volvió a penalizar el aborto... pero ni un solo hombre ha sido acusado de nada por salir en los archivos de Epstein y ser un pedófilo caníbal. Pero hay algo que nadie está diciendo, así que lo haré yo: esto es idea de los hombres.

Que las mujeres no deban tener derechos de ninguna clase, es idea de los hombres. Ha sido así los últimos seis mil años. Solo que les gusta mucho tirar la piedra y esconder la mano, así que dejan que sean otras mujeres las que les hacen el trabajo sucio. En África son las madres las que le cortan el clítoris a sus hijas con una navaja oxidada y sin anestesia... porque si no, no encontrarán marido; porque lo dice una religión inventada y transmitida por hombres. En China eran las mujeres las que vendaban los pies a sus propias hijas para que no pudiesen caminar... porque si no, no encontrarán marido. En la India, las madres asesinan a sus recién nacidas, enterrándolas vivas, porque su marido quiere hijos varones. (Vi un documental donde una mujer explicaba llorando que había asesinado a cuatro hijas; soñaba con que su hija le suplicaba desde su vientre "¡mamá, déjame vivir! ¡Te prometo que trabajaré mucho y comeré poco!". Pero si su marido la repudiaba, ¿Dónde iría? Sus padres no la aceptarían de vuelta a casa). Vemos a mujeres musulmanas explicando que llevan el velo porque quieren, es "su" decisión... Y también vemos a adolescentes explicando en TikTok, con los ojos morados y un labio partido, que su hermano le dio una paliza por salir a la calle sin velo.

No sé si estas mujeres (todas con estudios universitarios y una carrera profesional, algunas sin marido) que se suben a un estrado a decirnos a las demás que seamos amas de casa están financiadas por alguien (como en el caso de las tradwife de instagram, que cobran de la iglesia mormona), o simplemente son idiotas que se han dejado lavar el cerebro, pero en cualquier caso, la idea que transmiten no es suya. Por mucho que la repitan como loros. La idea de que las mujeres venimos al mundo a ser la esclava doméstica y gratuita de algún tipo demasiado gandul para lavarse sus propios calzoncillos, es de ellos.

“El destino de la mujer es agradar y ser subyugada”. Jean-Jacques Rousseau.