martes, 12 de junio de 2012

Como llegamos hasta aquí





Como la ineptitud y corrupción de unos pocos a hundido al país entero. Ah, no, me olvidaba. Que la culpa es nuestra por pedir hipotecas (por eso de que en algún sitio hay que vivir) y por votar mal (aunque nadie cumple su programa). Repitan conmigo: "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades".

Yo no soy política ni economista. Soy auxiliar de enfermería y técnico sanitario. No se lo que es un derivado ni una prima de riesgo. Se como entablillar una pierna rota, como reanimar un paro cardíaco, como cambiar una bolsa de colostomía y como duchar a un paciente senil que me da mordiscos y puñetazos. No se como se maneja un agujero de cien mil millones. Se como llegar a fin de mes cobrando setecientos euros.

Si los políticos hicieran su trabajo la mitad de bien que el pueblo hace el suyo no estaríamos así.

jueves, 7 de junio de 2012

El rescate de los delfines


Los antiguos marineros contaban historias de naufragos rescatados por delfines, que les recogían en el mar y les acompañaban a la playa. Esta vez un grupo de personas les ha devuelto el favor.
Sucedió en una playa de Brasil, y es hermoso ver como, viendo a los animales en apuros, la reacción de la gente es (por una vez), correr a ayudar.
Que bonito gesto. La generosidad no entiende de especies.

domingo, 3 de junio de 2012

Viviendo en 30 metros


Ya hace siete años que me mudé a mi mini-piso, así que voy a celebrarlo dedicándole un post. El vídeo, aunque divertido, es muy exagerado. No hay nada de malo en vivir en 30 metros. ¿Para que quiero más?, ¿para estar todo el día limpiando? Por no hablar de lo que ahorras en calefacción, porque se calienta en seguida.

En el dormitorio solo tengo cama, armario y mesilla. Dicho así parece la celda de un monje, pero para nada. Es un lujazo tener una cama doble para mi sola, y poder dormir bien estirada. El armario es enorme, una parte me sirve como trastero.


El cuarto de baño es chiquitito, con plato de ducha y una lavadora de esas estrechas que se abren por arriba. Lo que más echo de menos es no tener bañera, pero en el gimnasio tengo jacuzzi. Claro que allí no puedo darme baños de espuma.


La cocina integrada en el comedor tiene muchas ventajas. Es amplia, mientras muchos pisos tienen cocina separada pero chiquitita y claustrofobica. Puedes ver la tele mientras cocinas y friegas los platos. Y si tienes invitados pueden descansar en el sofá mientras preparas la cena y charlais al mismo tiempo, porque los tienes a un metro.


El truco para que el piso parezca mucho más grande de lo que es, es que la mesa no está en mitad de la sala, si no pegada a la pared. La mesa en una pared, el sofá en la otra, la cocina en la otra, y la libreria en la otra. Me queda un trozo despejado para pasar sin tropezar con los muebles, poner una colchoneta y hacer yoga, etc.


Lo mejor de todo es que es completamente exterior, con lo que tengo ventanas en todas las habitaciones. La luz natural impide que parezca una cueva.


La verdad es que en solo 30 metros puede vivir perfectamente una persona (y su familia peluda). Lo malo no son los metros, si no el precio. Pero esa ya es otra historia...

viernes, 25 de mayo de 2012

Parto orgasmico



Nunca se insistirá lo suficiente en que el parto forma parte de la vida sexual de la mujer. No es un acto médico, que deba estar dirigido y controlado por profesionales. Es un acto sexual.
Imaginate que vas a tener tu primera relación sexual en una habitación de hospital, bien iluminada, llena de extraños que entran y salen, que miran y tocan a su antojo, que te dan instrucciones (más bien ordenes) sobre como y cuando respirar, empujar, en que posturas debes estar, mientras te animan como cheerleaders. ¿No seria una experiencia sumamente traumática y dolorosa? ¿No prefieres llevar a cabo tus actos sexuales en la intimidad de tu hogar, en silencio y en penumbra, sin molestas interrupciones? En esas condiciones los partos son mucho más fáciles. A veces, incluso orgasmicos.

domingo, 20 de mayo de 2012

Donde dije digo, digo Diego



Las palabras sobran, ¿no? Nunca te fies de un politico, de ningún color. A los hechos me remito. Lo que no entiendo es como no se les despide por incumplimiento de contrato.