sábado, 13 de julio de 2013

Culpando a la victima



"No salgas sola. No bebas demasiado. No olvides cerrar la puerta. No les mires a los ojos. No vayas con desconocidos. No salgas cuando está oscuro. No lleves minifalda. No confies en esos tipos. No vivas sola. No le invites a tu casa. No le des tu numero. No camines por esa calle. No bajes la guardia. No olvides tu arma. No abras la puerta. No vayas a su casa. No llames la atención. (NO TE SIENTAS SEGURA)".

Estoy indignada no, lo siguiente, con el tema de las agresiones sexuales en las fiestas mayores. Parece que gran parte de la población (tanto de hombres como de mujeres) está convencida de que, si una mujer va vestida de cierta forma, o pasea por ciertos sitios, o se acerca mucho a hombres borrachos, es lógico que ellos le arranquen la ropa, la manoseen, o incluso abusen de ella. Los agresores, pobrecitos, no son dueños de sus actos. La victima si. Siempre es culpa de ella no haber previsto una situación de peligro.

Esto no solo sucede con el tema de las agresiones sexuales, tambien se da en otras ocasiones. Por ejemplo, no pocas veces he escuchado que si pasan hambre en africa la culpa es de ellos por tener muchos hijos. O cuando el estado le retiró la custodia de su bebe a una madre por amamantarlo, muchas personas comentaban que "no será por eso, algo más habrá hecho".

Después de darle muchas vueltas a esa absurda conducta humana, he llegado a una conclusión: es miedo, simple y puro miedo. Porque la realidad es que el mundo es un lugar peligroso, la vida no es justa, y le pasan cosas malas a la gente buena. Si, la realidad apesta, asumamoslo. La gente cree que ya lo sabe, pero en el fondo no lo tienen completamente asumido; culpar a la victima es una forma de controlar el miedo. "Esa persona a sufrido una agresión por juntarse con quien no debia", "esa persona pasa hambre porque es tonta o vaga", "esa persona ha perdido a su bebe por ser mala madre". Señalar con el dedo a otros nos permite sentirnos tranquilos. Si esa persona a ha sufrido esto o lo otro por su propio comportamiento, "se lo ha buscado", lo único que tengo que hacer es portarme bien para que a mi no me pase. Uff, suspiro de alivio. Estoy a salvo. A mi nunca me van a violar porque no salgo sola de noche.

Lo peor del caso es que es una falsa seguridad. No estás a salvo. Nadie lo está nunca. Mientras vivimos estamos en permanente peligro de muerte. Pero la cultura de que la victima es responsable de su agresión hace que se sientan culpables, que se avergüencen, que se callen. Y como no hay denuncias, no se castiga a los agresores. Y como salen impunes siguen agrediendo. El pez que se muerde la cola.

Tenemos que poner la culpa en el sitio que le corresponde: sobre los hombros de los agresores. Y empatizar más con las victimas. Mañana podrías ser tu.

Poniendo un toque de humor, una parodia sobre los consejos para prevenir la violación:

-“Protege tu vagina con una contraseña que contenga números, letras y caracteres especiales.” 
-"Las violaciones suelen ocurrir en el plano físico. Alcanza el nirvana y asciende a un estado superior de la existencia.
 -“No lleves jamás ninguna prenda de ropa que nadie pueda encontrar ni remotamente atractiva de ninguna de las maneras. Tampoco vayas desnuda”.
 -“Cuando alguien quiera violarte, niégate educadamente”. 
-“Muchas de las violaciones son perpetradas por gente que ya conoces. No conozcas a nadie.” -“Algunos violadores son parientes. Asegúrate de ser criada por lobos”.

viernes, 5 de julio de 2013

A contramarcha



La forma más segura de viajar para los niños es a contramarcha. Sorprendentemente las sillas que llevan a los niños mirando hacia atrás son muy pocas y difíciles de encontrar.
Más info aqui:
http://www.acontramarcha.com/foro/content.php

miércoles, 3 de julio de 2013

Tony Porter



Charla sobre estereotipos masculinos y como se educa a los hombres para maltratar y despreciar a las mujeres. Por suerte algunos saben rectificar a tiempo.

“La justificación de la violencia machista es minoritaria. Sí, claro. Pero las cifras no son para tomarlas a broma: si una mujer decide abandonar a un hombre, al 6% de la población española le parece justificable una reacción violenta. El porcentaje parece pequeño, pero supone casi tres millones de personas”. Carmen Castro.

sábado, 29 de junio de 2013

Vampiros sureños



No esperaba que me gustase esta saga de novelas. No entiendo como puede nadie enamorarse de un vampiro; será que cuando yo crecía los vampiros eran seres peligrosos que bebían tu sangre como si fuera horchata, y esta nueva moda me pilla vieja.
La serie me gusta porque está cargada de magia y seres sobrenaturales (lo que yo daría por poder convertirme en animal y corretear por los bosques), pero los amores de Sookie me aburren. Me parecen mucho más interesantes las subtramas de Sam, Jason, Tara, Lafayette, y cualquier otro personaje secundario. La novela está escrita en primera persona y centrada en Sookie, así que todas estas subtramas no aparecen. Creí que el libro seria muy aburrido, un Crepúsculo menos ñoño, pero valido como lectura ligera. No es así, apenas se parecen.
Para empezar, creo que Bella no está muy bien de la cabeza. Una cosa es ser tímida, pero ¿enamorarte de un tipo que se cuela en tu cuarto para mirarte mientras duermes? Me pasa eso a mi y me compro un arma. Está tan acomplejada (a pesar de todos sus pretendientes), que cree que Eduard le hace un favor inmenso estando con ella, y cree que se va a morir cuando le deja. De hecho, está a punto de matarse varias veces, con la moto y tirandose de acantilados varios.
Sookie al principio parece otra cenicienta; es una pobre huerfanita, dulce, buena persona, trabajadora, y por supuesto, virgen. Pero no es rescatada, cual damisela en apuros, una y otra vez. En realidad, es ella la que le rescata a él cuando se conocen. Se salva a si misma del asesino en serie que la persigue. A lo largo de la serie o de las novelas, continuamente usa su ingenio y su valor para salir ella solita de las situaciones más complicadas.
En el libro segundo de Bella su novio la deja, y ella se queda tan deprimida que es practicamente un vegetal, sufre pesadillas, intentos de suicidio... finalmente descubre que su novio está en peligro y corre a salvarlo (realmente, lo único que hace es hablar con él), y le falta tiempo para aceptar sus disculpas y hacer las paces.
En el libro segundo de Sookie, su novio la deja. Ella está deprimida, pero también furiosa, y trata de seguir con su vida. Cuando se entera de que Bill está en peligro corre a salvarlo: se infiltra en clubs y sociedades secretas de vampiros hasta que descubre donde está secuestrado, se cuela en la mansión, recibiendo serias heridas en el camino, rescata a su amante, asesina a sus secuestradores, esconde los cadáveres, y se escabulle. Durante la aventura es herida varias veces, decide que esa pareja no le conviene, y le deja para siempre. A pesar de sus suplicas, ella nunca regresa con él.
Una cosa que nunca entendí en la serie es como Sookie es capaz de tener ninguna relación, ni siquiera de amistad, mucho menos de amor, con Erick. Lo que le hizo a Lafayette es imperdonable. Pero claro, eso en la novela no pasa. En la serie los vampiros son mucho más terroríficos, lo que por un lado me gusta, porque me parecen más reales, pero por otro lado vuelve absurda cualquier historia de amor con ellos. En la novela, aunque son peligrosos y pueden matar para defenderse, no son tan despiadados. Ella les hace frente muchas veces. Me encanta cuando les retira la invitación y tiene que salir corriendo de su casa, quieran o no.
Otra cosa que me gusta de ella, es que por mucho que se relacione con vampiros, nunca se plantea convertirse en uno de ellos. Le gusta ser humana y tomar el sol, y eso no se cambia por nada.
Si te apetece conocer a una heroína que se respeta a si misma y no se arrastra detrás de los hombres, ya sabes donde hay una.

"-Te amo -dijo Bill, como si me estuviera haciendo un gran favor. Hasta parecia sorprendido. 
-No son palabras mágicas. No te van a abrir mi corazón -contesté." Sookie Stackhouse.

viernes, 28 de junio de 2013

Eat & Run



Autobiografia de Scott Jurek, uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Su carrera en la ultramaratón es impresionante, ha ganado practicamente todas las carreras que ha corrido, y eran carreras de cien o doscientos kilometros, incluso más. Pero si es buen deportista, aún es mejor persona; se le conoce porque al cruzar la linea de meta, en lugar de recoger su premio y volver al hotel a descansar, se da la vuelta y empieza a aplaudir y animar a los que vienen detrás de él. No se mueve hasta que el último corredor ha llegado.
Además es vegano desde muy joven y atribuye a la dieta su excelente forma fisica. El libro está repleto de sus recetas favoritas. Tambien incluye consejos para mejorar en los entrenamientos.
Es un libro inspirador. Scott no estaba destinado a ser algo grande, más bien lo contrario. Era un niño enfermizo en una familia pobre. Pero su voluntad marcó la diferencia.

"Antes de la carrera, le confesé a Dusty que estaba preocupado por lo de correr 160 km y me
respondió que no fuera nenaza, que en realidad solo se trataba de una carrera de 80 km y
después, de otra,"

Claro, hombre, ¿porque te preocupas?, ¡solo son cuatro maratones seguidos!

"Me tumbé sobre el saco de dormir y me levantaba para animar a cualquier corredor que cruzara la meta. Acampar en la línea de meta me dio la oportunidad de animar a mis colegas y hacer nuevos amigos. Lo que es más importante, me dio la oportunidad de reconocer el mérito de todos y cada uno de los que habían completado la carrera. Había vivido en el sótano de mis suegros, me había entrenado cuando en realidad quería dormir, había vomitado, me había mudado muchas veces y mi cuenta estaba en números rojos. Los otros corredores seguro que también habían pasado por lo suyo. Al quedarme en la línea de meta y saludar a todos estos corredores, podía rendir tributo al dolor y a las dudas, al cansancio y a la desesperanza que imaginaba que habían sufrido.
Quedarme allí me permitió reconocer la fuerza que habían necesitado y felicitarles por haberse impuesto objetivos importantes y por haberlos hecho realidad. Estando allí en la línea de meta, pude recordar toda la lucha colectiva y experimentar esa alegría una y otra vez."